
La mayoría de los problemas de salud que puede presentar un recién nacido o cachorro son a causa de: parásitos (parasitosis).
Los parásitos se caracterizan por vivir a expensas de otra u otras especies. Tanto en los humanos como en los perros, son considerados huéspedes del organismo. Se alojan en el tracto intestinal y se alimentan de todo lo que ingiere el individuo parasitado, provocando síntomas específicos -que más adelante mencionaremos.
Todos los perros tienen parásitos, pero si hablamos de cachorros lactantes y cachorros en general tendremos que aceptar que prácticamente todos están llenos de parásitos, incluso semanas antes de nacer, los parásitos ya se encuentran dentro de cada cachorro. La sobrepoblación de parásitos es un problema serio, es considerada una de las causas principales por las que los cachorros no logran sobrevivir.
¿Cómo es que los parásitos llegan a un cachorro?
Los parásitos pueden alojarse en el tracto digestivo desde que el cachorro se encuentra en el vientre de la madre. ¿Por qué? Si una perra embarazada no fue desparasitada, infectará a todos sus cachorros con los mismo parásitos. Ella podrá tener un sistema inmune estable, pero sus cachorros aún no lo desarrollan.
Si el cachorro lactante estuvo en contacto con
ambientes contaminados (suelo, heces, saliva de la madre).
Una vez que el cachorro está “infectado”, los parásitos se multiplicarán. Comenzarán siendo larvas y huevos y les tomará semanas llegar a su etapa adulta (tipo gusanos o lombrices).
¿Cuáles son los síntomas que presenta un cachorro con parásitos?
Diarrea
Vientre inflamado
Perdida de peso
Encías pálidas
Letargo excesivo
*Si tu cachorro presenta síntomas, es de suma importancia consultar con el veterinario, realizar análisis y una establecer una estrategia de desparasitación. Será la única forma de atacar el problema.